La Ciencia, la Tecnología y la Ingeniería son la base para la reducción de la pobreza, la disminución de brechas económicas y, por supuesto, el desarrollo sostenible de un país. La participación tanto de hombres como mujeres en estas ramas de estudio, es importante; sin embargo, las discrepancias entre géneros existen y se hacen evidentes hasta el día de hoy.
Hasta el día de hoy, en toda la historia del premio Nobel, máximo galardón que reconoce el avance de la ciencia, el arte y la literatura en el mundo, 844 hombres fueron los acreedores, a diferencia de 49 mujeres que se adjudicaron esta importante reconocimiento, la mayoría de estos últimos en áreas de literatura o por los aportes a la paz, y tan sólo 17 mujeres, lo recibieron por un logro en áreas de conocimiento de física, química o medicina.
Según el informe de la UNESCO de Ciencia, Tecnología y Género, “las investigadoras y las mujeres científicas permanecen ausentes de las posiciones de jerarquía en todo el mundo.”, en este documento se explica que la problemática podría deberse a factores que inciden en el trabajo y la vida personal, lo que deja en manifiesto el hecho de que los enfoques y criterios de productividad no son equitativos en cuanto al género.
Karen Rodríguez, Investigadora de esta Institución, durante su intervención en el “Panel de Participación de las mujeres en la ciencia: brechas y estrategias”, comentó que, “Vivimos en una sociedad hecha para los hombres, en donde cumplir el rol de mujer te relega de muchas actividades, en especial cuando decides ser madre.”
Pero, ¿por qué es importante la incursión de las mujeres en la Ciencia?
En realidad, la elección de una carrera y culminación de la misma podría no parecer un tema de discriminación de género, no obstante, vivimos en una sociedad patriarcal con claras diferencias, así lo expresó Adrian Bonilla, subsecretario de Educación Superior de la SENESCYT, durante esta misma participación, también manifestó que existen varios indicadores que demuestran que las mujeres sufren de discriminación, y uno de estos es el acceso inequitativo al Seguro Social, en el que predominan los hombres.
“Si realizamos una revisión en el Registro de la Propiedad la mayoría de dueños de terrenos, muebles, casas, acciones, empresas e industrias son hombres. Dentro de las estadísticas se demuestra que quienes son más vulnerables o se encuentran en situación de pobreza son las mujeres” ratificó Bonilla.
En la página oficial por el “Día Internacional de Mujeres y Niñas en Ciencias”, manifiestan que, la comunidad internacional facilita todas las herramientas para inspirar y promover la participación de las mujeres y las niñas en la ciencia, pero a pesar de esto “la probabilidad de que las estudiantes terminen una licenciatura, una maestría y un doctorado en alguna materia relacionada con estas ramas es del 18%, 8% y 2%, respectivamente, mientras que la probabilidad para los estudiantes masculinos es del 37%, 18% y 6%.”
Lourdes De la Cruz Bermeo, Subsecretaria de Innovación y Transferencia Tecnológica, finalmente expresó, que uno de los problemas más difíciles, de las carreras en ingeniería, es la falta de mentoras mujeres, que se apersonen de esta desigualdad de género. “Lastimosamente, esta es una sociedad hecha para los hombres… donde a las propias mujeres les disgusta que la jefa sea alguien de su mismo género”.