Físicos y matemáticos del IEE quieren ser parte de proyectos internacionales.

Desde hace varios años, las ciencias exactas permiten explicar de forma clara y útil los distintos fenómenos que rodean el universo. Monitoreo climático, diseño de artefactos químicos, mecánicos, electrónicos, hasta la detección de enfermedades, en cada área la intervención de expertos físicos y matemáticos es un factor clave en el proceso de descubrir, modelar, experimentar y resolver problemas.

Bajo este precepto, y en vista de la necesidad de contar con un equipo de investigadores jóvenes, desde este 2018, el Instituto Espacial Ecuatoriano acogió dentro de su equipo a los físicos, Jaime Calderón, Mauro Mendizábal y Santiago Bernal, junto al matemático Alexander Nénjer, quienes comenzaron un proceso de planificación de proyectos de investigación, que se enmarcan en la línea del clima espacial, como la vía para la participación del Ecuador en colaboraciones internacionales.

Los investigadores comentaron que su trabajo inició con la divulgación de temas con enfoques espaciales; entre estos, la detección de astro-partículas, para determinar si éstas son un riesgo para la salud de los pilotos;  según el físico Mauro Mendizabal, esta investigación podría significar el acceso a participar del proyecto LAGO (Large Aperture Gamma Ray Observatory), el cual pretende colocar detectores Cherenkov a diferentes alturas, para intentar detectar destellos gammas, y estudiar la actividad solar mediante la modulación que produce del flujo de rayos cósmicos.

Según comentaron los físicos, el proyecto está en etapa de presentación a la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación – SENESCYT; y de conseguirse el financiamiento, se construirán tres tanques de detección en tierra y tres detectores portátiles para aviones, con lo que se pretende ayudar a determinar cuánta dosis de radiación ionizante reciben los pilotos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana – FAE, y por ende, se podría contrarrestar algunos tipos de enfermedades que se producen por esta exposición.

“Nosotros recibimos una radiación constante del espacio, siempre llegan partículas de todo tipo, como protones o fotones, que es lo que conocemos como luz; cuando llega un protón interacciona con nuestra atmósfera lo que genera una cascada inmensa de partículas secundarias que se producen debido a esas interacciones; una de esas partículas se denominan muones, que se los podría definir como electrones pero con una masa distinta, son un poco más pesados; éstas normalmente no causan ningún daño, pero si son lo suficientemente energéticos si lo hacen; eso es lo que pretendemos estudiar”, explicó Calderón.

Al respecto, Santiago Bernal afirmó que la realización de este proyecto es de mucha importancia para el país, porque  toda la información con la que se cuenta proviene del exterior, además los resultados  del estudio serían diferentes para el Ecuador, por las condiciones atmosféricas que se manejan en esta región.

El matemático Alexander Nénjer manifestó que, de definirse el proyecto y después de que se realicen todos estos experimentos, también se realizará el tratamiento de datos, para estimar las dosis de radiación y cómo afecta a los pilotos, con lo que se podrá elaborar un modelo matemático, que permitirá  encontrar dicha relación, lo que servirá como un referente para crear normativas en beneficio de la salud de los pilotos.

“La idea es consolidar al Instituto Espacial Ecuatoriano, como un ente de investigación en el Ecuador, lo que abrirá posibilidades para que físicos, matemáticos  y profesionales de otras áreas realicen sus maestrías y doctorados; para consolidar conexiones y colaboraciones internacionales”, finalizó Calderón.