La exploración del espacio es uno de los logros más importantes del ser humano, porque en el intento de conocer los límites del universo se logran avances en la tecnología aeroespacial, el desarrollo de nuevas investigaciones y la aplicación de nuevos mecanismos que permiten que hombres y mujeres puedan sobrevivir a las condiciones extremas fuera de la atmósfera terrestre, además de beneficiar a la humanidad.

La importancia de que el Ecuador cuente con una entidad pública de investigación espacial era vital, para consolidar y potencializar el uso de la Teledetección con el fin de generar estudios especializados asistidos por Sistemas de Información Geográfica, que estén destinados a la planificación, desarrollo integral y seguridad del país, por lo que en el año 2012 mediante Decreto Ejecutivo, se crea el Instituto Espacial Ecuatoriano (IEE), como un instituto de investigación, adscrito al Ministerio de Defensa Nacional, asumiendo capacidades técnico-científicas en el ámbito espacial.

Es importante destacar que este no fue el inicio del IEE y que su historia precede  desde 1957, cuando la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) instaló una estación terrena de monitoreo y sincronización de satélites en el páramo de Romerillos, próximo al volcán Cotopaxi. Posterior a esto, en el año de 1977, siendo una necesidad fundamental del Ecuador el inventario de los recursos naturales renovable y no renovables, se crea el Centro de Levantamientos Integrados de Recursos Naturales por Sensores Remotos (CLIRSEN), que asume la administración de la Estación Terrena Cotopaxi, en el año de 1982.

El Instituto Espacial Ecuatoriano cumple cinco años de trabajo perseverante aportando a la investigación científica y al desarrollo tecnológico  en el campo espacial, lo que ratifica su compromiso de contribuir al desarrollo y la seguridad nacional.