Desde 1541, el Ecuador ha sido testigo de 40 terremotos, el más reciente fue el que sucedió en la ciudad de Pedernales el 16 de abril de 2016, de 7,8 grados de magnitud, que dejó un total de 602 víctimas mortales, miles de damnificados y por supuesto grandes pérdidas materiales para el Estado ecuatoriano.
Dentro de este marco, la Secretaria Nacional de Planificación y Desarrollo (SENPLADES) como organismo de financiamiento y el Instituto Espacial Ecuatoriano (IEE) como ejecutor, iniciaron el proyecto “Generación de información geoespacial a escala 1:5000, para la determinación de la aptitud física del territorio y desarrollo urbano mediante el uso de geotecnología”.
El ingeniero Julio Moreno, investigador de este Instituto, enfatizó la importancia de la información geo-espacial que genera el IEE porque, según explicó, servirá para el desarrollo urbano y asistencia de los Gobiernos Autónomos Descentralizados – GADs, en especial de las ciudades que se intervendrán en el proceso. El coordinador también comentó que uno de los objetivos es la generación de geoinformación escala 1 : 5000 en 31 ciudades del Ecuador (23 capitales provinciales y ocho ciudades afectadas por el terremoto del 16 de abril), en 31 ciudades del Ecuador, excepto en la provincia de Galápagos, y cuya duración será de tres años.
“Con este proyecto y sus resultados se beneficiará a cerca de de 7 millones de habitantes, porque se generará información geo-espacial que indique donde se debería construir, desde el punto de vista socio-ambiental, y también ofrece indicadores a las ciudades en el proceso de crecimiento urbano”, comentó Moreno.
La ingeniera Lucía Avilés, líder de uno de los grupos de trabajo, expresó que el proyecto se divide en tres componentes, y que cada uno es indispensable para obtener un producto final que se acerque en lo posible a la realidad de la población en cuestión, lo que finalmente ayudará a la correcta organización del territorio, mediante el análisis espacial y también a través de características macro como: los fenómenos geodinámicos, inundaciones, deslizamientos y movimientos en masa. “El terremoto del 16 de abril es sólo un ejemplo de lo que sucede por la falta de información a la hora de ubicar una población”.
Este proyecto cuenta con la participación de 42 especialistas geomáticos, y pretende ahorrar millones de dólares al Estado en caso de que hubiese otro fenómeno de esta naturaleza. “Las personas que son parte del proyecto son profesionales con experiencia, trabajamos con un equipo multidisciplinario, lo que suma fortalezas”, concluyó Avilés.