La agricultura de precisión no sólo se considera como otra opción ante la producción agrícola tradicional, sino como una necesidad de innovación que recopila  un conjunto de técnicas que se orientan a optimizar el uso de insumos en función de varios desafíos como la creciente demanda de la población mundial, factores ambientales y optimización de recursos económicos, entre otros.

En días pasados, el Subsecretario Subrogante Andrés Pareja de la Subsecretaria de Redes de Innovación, la Directora de Generación de Geoinformación del Ministerio de Agricultura (MAG) Natalia Rumazo, y la Directora de Investigación del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Ecuador (INIAP) Katherine Orbe, junto con otros representantes se reunieron con técnicos e investigadores del Instituto Espacial Ecuatoriano (IEE), para tratar temas sobre el relacionamiento interinstitucional, con miras a la investigación asociativa enfocados en la toma acertada de decisiones.

Para Katherine Orbe, una de las prioridades del 2019 es la generación de investigación conjunta, que permita obtener datos y recopilar información primordial en la toma de decisiones en función de los requerimientos del Estado.

Javier Maiguashca, investigador del IEE, explicó que la limitante para aplicar la agricultura de precisión, en ciertas zonas del país, es la falta de investigación, debido a la inexistencia de zonificación especializada, en cuanto a las variables de clima y suelo, para que la toma de decisiones sea acertada.

También comentó que en el Ecuador, la parte agronómica concentra los esfuerzos en temas técnicos puntuales y circunscritos a zonas específicas, y que los estudios o análisis del espectro electromagnético para obtener una visión espacial están aún en fases de desarrollo, la implementación de tecnología. “Ese es el eslabón que nos separa de los otros países”, aseguró.

“El IEE  realizó una metodología para el seguimiento del maíz duro a partir de imágenes satelitales utilizando índices de vegetación para las épocas secas e invernales, en las provincias de Loja y Manabí”, destacó el investigador.

Al respecto se explicó que, el uso de esta tecnología no se podría masificar debido a los escases de estudios que promuevan la conformación de colecciones de firmas o respuestas espectrales propias de las diferentes coberturas agropecuarias del territorio ecuatoriano, por lo que reiteró la importancia de ejecutar estudios específicos para diferentes cultivos.

En cuanto a lo expuesto, Andrés Pareja agregó que también es importante que el país pueda crear algoritmos de inteligencia artificial que puedan ayudar a identificación de coberturas usando imágenes satelitales.

Sobre este tema, Maiguashca dio a conocer que el IEE ha trabajado para la creación de algoritmos de reconocimiento a través de enlaces con universidades extranjeras en Chile y Argentina, donde se creó un algoritmo de aprendizaje automático para la identificación de palma africana, lo que también aporta a la agricultura de precisión.

“Necesitamos alimentar una librería espectral nacional, para esto es importante la cooperación interinstitucional que faculte la integración de equipos multidisciplinarios, aplicar la metodología desarrollada haciendo los ajustes necesarios en cada cultivo, usar la tecnología desarrollada y levantar la información espectral en función de las necesidades nacionales” finalizó Maiguashca.